La Redonda 100.3
Argentina·Inglaterra·Mundial 2026·Tendencias

Argentina venció a Inglaterra y el país explotó en las calles

Con el gol de Lautaro Martínez en el minuto 90+2, Argentina venció a Inglaterra en una semifinal cargada de simbolismo. Miles coparon el Obelisco y ahora sueñan con la final ante España.

Redacción·Redacción FM La Redonda

Objetivo cumplido, y de la forma más argentina posible: sobre la hora. Cuando Lautaro Martínez marcó el 2-1 en el minuto 90+2, Buenos Aires estalló. Argentina venció a Inglaterra en una semifinal del Mundial cargada de simbolismo y cientos de miles de personas salieron a las calles entre banderas, cantos y bocinazos.

La procesión hacia el Obelisco, epicentro de los festejos en el centro porteño, arrancó apenas sonó el pitazo final. "¡El que no salta es un inglés!", cantaban todos al unísono. La avenida 9 de Julio se tiñó de azul y blanco, los desconocidos se abrazaron y hasta hubo al menos una propuesta de matrimonio en un bar del centro.

La carga simbólica no es un dato menor. Argentina y el Reino Unido libraron en 1982 la guerra de Malvinas, cuya soberanía reclama Buenos Aires, y cuatro años después Diego Maradona eliminó a Inglaterra en los cuartos del Mundial de México con dos goles que quedaron en la historia: la "Mano de Dios" y el "Gol del Siglo". Por eso, para muchos, este partido pesaba tanto como una final.

La calle, en modo celeste y blanco

Las vallas antidisturbios que la policía había dispuesto más temprano para contener a la multitud ya no se veían entre tantos cuerpos albicelestes. Cerca del Teatro Colón, alguien lanzaba fuegos artificiales, los bombos se mezclaban con el olor a pólvora y un joven trepó a un semáforo para ondear la bandera. Desde abajo, la muchedumbre lo alentaba con el himno de este Mundial 2026: "Por Malvinas, por el Diego, por la última de Leo...".

"Todos los partidos nos pasa lo mismo. La remamos hasta el final y terminamos ganando. Es increíble lo que se puede lograr", dijo Fabián Sidotti, un comerciante de 37 años. Pero, mirando a la final del domingo ante España, pidió no subestimar al rival y "alentar hasta el último minuto, pase lo que pase".

También habló Rogelio Díaz, productor agropecuario de 30 años: "Fue impresionante este partido y este resultado. La felicidad que me da". Y agregó: "Contra España tengo toda la fe en la selección. Se sufre siempre, todos los partidos sufrí, pero que siga así, que nos merecemos otro Mundial".

El partido de Gladys

Hay historias que resumen una tarde entera. En un pequeño bar cerca del Obelisco, Gladys, una jubilada de 70 años, empujaba la pelota imaginariamente hacia el arco rival con un gesto leve de la mano, mientras con la otra tocaba una foto de Maradona pegada a la pared. "Internamente, esto a mí me funciona", contó, en alusión a Maradona y Malvinas.

Cuando Anthony Gordon marcó el 1-0 para Inglaterra a los 55 minutos, los cantos del bar se cortaron de golpe. El tamboril dejó de sonar, se hizo un silencio absoluto y solo se escuchó un cubierto golpear un plato. Varios se llevaron las manos a la cabeza. Gladys, en cambio, mantuvo la calma y siguió empujando la pelota hasta el final.

Al cierre, cuando todos se abrazaban como si se conocieran de toda la vida, ella conservó la misma serenidad: "Estoy tranquila, porque yo sabía que ganábamos". Y dejó una sentencia para lo que viene: "Y con España también vamos a ganar".

El domingo, la final. La calle ya avisó que va a estar.

Comentarios

0 comentarios
Sé respetuoso. Los comentarios son moderados antes de publicarse.
Volumen
75%