España, un equipo por encima de las estrellas rumbo a la final
Sin las individualidades de otras potencias, la España de Luis de la Fuente llegó a la final del Mundial con juego colectivo, posesión y una defensa que solo recibió un gol.

Más que una selección, un equipo. Esa es la palabra que resume a la España de Luis de la Fuente, finalista del Mundial en Nueva York. Sin las individualidades de otras potencias, el seleccionador construyó un colectivo superlativo, fiel a la esencia del juego basado en la posesión.
"Nos enfrentábamos a una de las mejores selecciones del mundo, pero que enfrente tenían al mejor equipo del mundo, eso es clave: esto es un equipo", destacó De la Fuente apenas terminó el partido. No fue una frase hecha, sino la conclusión de un trabajo que arrancó tras el fiasco de Catar, donde España quedó eliminada en octavos, por penales, frente a Marruecos.
Una familia como bandera
El fútbol español adoptó el concepto que hizo grande a su básquet en la época dorada: familia. De la Fuente subrayó que no hubo un solo problema entre los jugadores desde el inicio de la concentración, ni siquiera con los que no sumaron minutos. "Saber elegir los compañeros de viaje; si te equivocas puedes tener un mal viaje y nosotros tenemos a los mejores acompañantes", explicó, y agregó: "El bien común antes que el bien particular".
"Estos jugadores se merecen todo porque demuestran día tras día su compromiso, su generosidad, su solidaridad, su talento. Hoy ha sido maravilloso verles jugar. Hacen fácil lo que es tan difícil", insistió el técnico.
Esos valores se ven sobre todo en defensa. España concedió un solo gol en todo el torneo, en cuartos ante Bélgica, y es la primera selección en sumar seis vallas invictas en una misma edición del Mundial.
"La estrella es el equipo"
La idea la resumió Zlatan Ibrahimovic, comentarista de Fox: "La estrella es el equipo. Todo lo que hacen es como equipo". Antes de la semifinal en Arlington, el poder ofensivo de Francia asustaba a todos menos a los propios jugadores españoles. Los Bleus llegaban con 16 goles y nombres como Mbappé, Olise, Dembélé, Barcola y Doué.
España sublimó el arte de defender con sus ingredientes de siempre: posesión, control del ritmo, ayudas constantes y presión al rival. Así encadenó 37 partidos sin perder (la caída por penales en la final de la Liga de Naciones ante Portugal figura oficialmente como empate).
Thierry Henry, otra voz en Fox, apuntó a la raíz: "Desde hace mucho tiempo, España es un país con una misma identidad y filosofía de juego en todas las categorías: mujeres, jóvenes, los olímpicos. Todos los jugadores saben exactamente cómo se juega. Cuando España tiene el balón, no te la devuelve". Y fue más allá: "Quiero destacar todo el sistema. No estaban habituados a la victoria, pero ahora ganan a todos los niveles. Así que bravo".
Con esta misma manera de jugar, la que ya le dio el Mundial 2010, España buscará el domingo su segunda Copa del Mundo.










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