Europa presiona a la FIFA por el vínculo de Infantino con Trump
Cincuenta eurodiputados piden investigar el "Premio FIFA de la Paz" a Trump. La ONG FairSquare acusa a Infantino de violar el deber de neutralidad del organismo.

En medio del ruido del Mundial 2026, hay una tormenta que se cocina lejos de las canchas. Llega desde Europa y tiene un blanco claro: la politización de la FIFA, encarnada en la lealtad de Gianni Infantino a Donald Trump.
El viernes, la organización de defensa de los derechos humanos FairSquare hizo pública una carta que cincuenta eurodiputados enviaron al organismo rector del fútbol. El pedido es directo: investigar "con la máxima rapidez" la concesión, por parte de Infantino, de un "Premio FIFA de la Paz" al presidente estadounidense.
Ese galardón, inventado para la ocasión, se entregó con pompa durante el sorteo del Mundial en diciembre y despertó burlas y estupor. La FIFA nunca aclaró sus criterios ni el procedimiento para otorgarlo.
Un patrón, no un gesto aislado
No fue un hecho suelto. Infantino fue, junto a Dana White, presidente de la UFC, el único dirigente deportivo presente en la investidura de Trump en enero de 2025. Desde entonces multiplicó los gestos de adhesión: elogió la política interior del republicano e incluso abogó para que obtenga el Nobel de la Paz. En febrero, el italo-libanés-suizo de 56 años se mostró en la reunión inaugural del Consejo de Paz con una gorra roja con las inscripciones "USA" y "45-47", en referencia a los dos mandatos de Trump.
Para FairSquare, la conducta de Infantino amenaza "la integridad y la reputación del fútbol y de la propia FIFA". La ONG británica sostiene que el dirigente viola el "deber de neutralidad" del artículo 15 del código de ética, prepara una "denuncia colectiva" y reivindicaba 5.000 firmantes en una semana al 11 de junio.
Noruega, sola en la trinchera
A principios de junio, la federación noruega respaldó la iniciativa, pero aclaró que lo hacía "en solitario", sin el apoyo de las otras 210 federaciones miembro. Su presidenta, Lise Klaveness, lo puso en palabras: "Tuve el doloroso sentimiento de ser rehén de algo malsano". Y agregó una imagen que quedó: "La sensación de que no solo el Emperador está desnudo, sino de que nos conduce en una dirección peligrosa, y que yo no puedo detenerlo".
El aislamiento tiene una explicación concreta. La era Infantino repartió una riqueza inédita: en el ciclo 2023-2026, la FIFA distribuye hasta 8 millones de dólares a cada asociación nacional, sin contar las ayudas específicas.
La justicia mira de reojo
La sanción tampoco vendrá del Comité Olímpico Internacional, del que Infantino es miembro. Interpelado en febrero, el COI lo absolvió, avalando su "papel" en el Consejo de Paz creado por Trump para el conflicto en Gaza.
Frente a la inacción del mundo deportivo, la reacción llegó desde la política. Para FairSquare, es la intervención "más significativa" desde que el Parlamento Europeo pidió en 2015 la renuncia de Sepp Blatter, antecesor de Infantino. Ya a fines de 2024, treinta eurodiputados habían escrito por la adjudicación exprés y sin competencia del Mundial 2034 a Arabia Saudita. La FIFA nunca respondió, ni comentó las acusaciones de connivencia política.
Candidato a un nuevo mandato en marzo, Infantino parece confiado. Un conocedor de las instancias del fútbol lo resume así: cortejó a Rusia, Oriente Medio y Estados Unidos, y "empieza a cometer errores al descuidar Europa, donde la marca FIFA está muy deteriorada". El riesgo, además, es judicial: la Comisión Europea examina dos denuncias, una sobre el calendario internacional y otra sobre la tarificación del Mundial, ambas con implicancias de peso para el organismo.


-1.jpg)







Comentarios
0 comentarios