Irán denuncia ante la FIFA un trato injusto en el Mundial 2026
La federación iraní habla de "una mancha" en la historia del Mundial por las restricciones de Estados Unidos para viajar y preparar sus partidos.

La tensión política se mete de lleno en el Mundial 2026. La federación iraní de fútbol presentó un recurso ante la FIFA para protestar contra las restricciones que le impone Estados Unidos, país anfitrión, y su secretario general, Hedayat Mombeyni, fue durísimo: calificó el trato recibido por el Team Melli como "una mancha en la historia reciente de la Copa del Mundo".
La queja tiene un motivo concreto. A la delegación iraní solo se le permite llegar a territorio estadounidense la víspera de cada uno de sus tres partidos de la fase de grupos, en lugar de dos días antes. Para los responsables del seleccionado, ese obstáculo impide preparar con tranquilidad cada encuentro, empezando por el del domingo ante Bélgica en Los Ángeles. A eso se suma que una docena de miembros del cuerpo técnico no obtuvo los visados estadounidenses.
Mombeyni atendió a la prensa en Tijuana, México, donde Irán tiene su campo base, y apuntó directo contra la organización. "Realmente es una falta de juego limpio y no respeta las reglas y normas de la FIFA", aseguró. Y fue más allá: "Quienes no son capaces de aplicar las reglas de la FIFA no deberían albergar torneos, y la FIFA no debería seleccionarlos como anfitriones".
El contexto pesa. El Mundial 2026, organizado por Canadá, México y Estados Unidos, es el primero en la historia del fútbol en el que un país anfitrión está en guerra con una de las naciones participantes. Washington, que acaba de firmar un primer acuerdo con Teherán para poner fin a la guerra en Oriente Medio, sostiene que siempre estuvo previsto que Irán ingresara recién la víspera de cada partido.
Así lo defendió Andrew Giuliani, director del grupo de trabajo de la Casa Blanca para el Mundial. "Esto se acordó con el equipo iraní y con la FIFA desde hace semanas, y se ha discutido durante meses", afirmó en una rueda de prensa en Seattle. Aun así, no cerró la puerta a flexibilizar las restricciones para el tercer partido, el 26 de junio contra Egipto: "Todo está en constante evolución, se puede hablar de ello y, por supuesto, queremos garantizar un juego limpio en el terreno". Según el director, el presidente Donald Trump "quiere asegurarse de que este torneo respete el equilibrio competitivo".
El detalle que complica la postura iraní está en la letra chica. Para el Irán-Bélgica del domingo, la selección europea aterrizaba en Los Ángeles el viernes, mientras que los iraníes recién podrán llegar el sábado. Pero el reglamento del Mundial publicado por la FIFA en mayo estipula que cada equipo se desplazará desde su campamento base al estadio la víspera del partido y, en casos excepcionales, dos días antes. Es decir, la normativa contempla justamente lo que Irán recibió, y ahí se apoya la organización para sostener que no hubo trato distinto al previsto.
Comentarios
0 comentarios