Irán desafía a Bélgica entre el caos extradeportivo del Mundial
Empatado a un punto en el Grupo G, Irán enfrenta a Bélgica el domingo en Los Ángeles, marcado por trabas de visados, viajes y un recurso ante la FIFA.

Juega con el contexto en contra. Irán llega al duelo del domingo ante Bélgica, en Los Ángeles, cargando un Mundial que para ellos se vive más fuera de la cancha que dentro. El Team Melli se siente discriminado por la administración estadounidense y eso condiciona todo, desde la logística hasta el ánimo del plantel.
La guerra en Oriente Medio puso en duda hasta último momento la presencia iraní en el torneo de Norteamérica. Nunca antes un país anfitrión había estado en conflicto con una nación participante. Exiliado a Tijuana, en México, Irán vio cómo le negaban una docena de visados a integrantes de su cuerpo técnico y dirigencia, y encima debe jugar sus tres partidos de grupos en Estados Unidos, con viajes complicados de ida y vuelta.
Un recurso con poco recorrido
La Federación iraní presentó el jueves un reclamo ante la FIFA por falta de equidad. El motivo: solo pueden ingresar a Estados Unidos el día antes de cada partido, lo que afecta la preparación. Bélgica, en cambio, llegó a Los Ángeles el viernes desde Seattle, mientras que Irán recién podrá hacerlo el sábado.
"La selección más maltratada en cualquier Mundial", definió el seleccionador Amir Ghalenoei, que aseguró no buscar excusas. El secretario general de la federación, Hedayat Mombeyni, fue más lejos: habló de "una mancha en la historia reciente de la Copa del Mundo". Washington se defiende y sostiene que siempre avisó que el viaje sería la víspera de cada encuentro. El reglamento de la FIFA marca que los 48 equipos lleguen un día antes, o dos en casos excepcionales, así que el recurso iraní tiene escaso recorrido.
Bélgica respeta al rival
Del otro lado hay empatía. "No es fácil para ellos, seguramente no sea una preparación ideal", reconoció Thibaut Courtois. El arquero del Real Madrid avisó: "Quizás de ahí saquen un extra de motivación para superarse, no hay que subestimarlos".
En el debut, Irán empató 2-2 con Nueva Zelanda, en teoría el rival más débil del grupo, mientras que Bélgica igualó 1-1 con Egipto. Con los cuatro equipos del Grupo G empatados en un punto, todo sigue abierto.
El apoyo de Tehrangeles
Atrincherado en su hotel de Tijuana, escoltado por un convoy de guardias fuertemente armados, el plantel iraní solo firma autógrafos a través de las rejas. Pese a todo, en Los Ángeles vuelve a contar con un fuerte respaldo: el de la enorme diáspora iraní, la "Tehrangeles", en un estadio de más de 70.000 lugares. No todo es unánime, eso sí: algunos hinchas abuchearon el himno en señal de hostilidad hacia la actual República Islámica. A ellos se sumaron los aficionados mexicanos, seducidos por el agitado recorrido de este equipo.
Con todo en contra, el sueño se mantiene intacto: Irán nunca superó la fase de grupos en un Mundial. Esta vez, entre trabas y desplazamientos, lo sigue persiguiendo.
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