La justicia francesa investiga los insultos racistas a Mbappé
La fiscalía de París abrió una investigación por injuria e incitación al odio tras las declaraciones racistas de la senadora paraguaya Celeste Amarilla contra Kylian Mbappé.

El caso escaló de la cancha a los tribunales. La justicia francesa abrió una investigación tras las declaraciones racistas de la senadora paraguaya Celeste Amarilla contra Kylian Mbappé, según anunció este martes la fiscalía de París.
La fiscalía indicó a la AFP que "abrió inmediatamente una investigación" por injuria pública e incitación pública al odio o a la violencia, luego de recibir este martes una denuncia de la Federación Francesa de Fútbol (FFF). El presidente de la FFF, Philippe Diallo, había anticipado que llevaría el tema ante la justicia.
El origen está en el partido del sábado por los octavos de final del Mundial 2026, donde Francia venció a Paraguay con un gol de penal de Mbappé, en un encuentro duro y trabado. Molesto por lo que consideró excesiva dureza del rival, el capitán francés no le dio la mano al arquero paraguayo Orlando Gill al terminar el juego.
Las frases de la senadora
Amarilla cargó contra el delantero en la red social X con mensajes de tono abiertamente racista. "Bruto no aprendió ni a escribir, en vez de leche materna chupaba cocos y lo más instruido que escucho eran chimpancés", escribió. En otro posteo agregó: "Camerunés colonizado, fingiendo duro ser francés, resentido, nuevo rico, prepotente y feo (...) Lo único que muchos reclamamos a la Albirroja es no haberle dado una bofetada de mano abierta después que terminó el partido".
Mbappé respondió el lunes calificando a la senadora de "despreciable" e "indigna de su cargo". "Jamás permitiré que gente como ella tenga la libertad de propagar su odio y su racismo por todo el mundo", sostuvo el delantero del Real Madrid. Amarilla, por su parte, publicó una carta abierta en la que le exigió disculpas al futbolista por su reacción.
Condena internacional
El repudio cruzó fronteras. Las declaraciones fueron condenadas por los gobiernos de Francia y de Paraguay, por la FIFA e incluso por la ONU. La fiscalía investiga el caso con el agravante de que las palabras se pronunciaron en razón del "origen, etnia, nación, raza o religión, real o supuesta, de la víctima". Estos delitos conllevan una pena de un año de prisión y una multa de 45.000 euros (51.300 dólares).
La presión también llegó al plano institucional. El presidente del Senado francés, Gérard Larcher, le escribió a su par paraguayo, Basilio Núñez, para pedir sanciones contra Amarilla. "Esas palabras racistas y xenófobas deshonran a la persona que las escribió y son indignas de un responsable político, sea quien sea. Espero que puedan ser duramente sancionadas", reclamó Larcher, según confirmó su entorno.










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