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México·Mundial 2026

México se alista para la inauguración del Mundial

Arizona Cardinals wide receiver Larry Fitzgerald catches a touchdown pass from New Orleans Saints quarterback Drew Brees during the fourth quarter of the National Football League Pro Bowl Feb. 8, 2009, at Aloha Stadium in Honolulu. VIRIN: 090208-N-9758L-854
Redacción·Periodista FM La Redonda

Poco a poco, México empieza a rendirse a la fiebre mundialista pese al escepticismo de parte de la afición local, que oscila entre la euforia típica de la antesala de una Copa del Mundo y una marcada frustración social. Desde Argentina hasta Corea del Sur, hinchas de todas partes del mundo se desplazan a México, Canadá y Estados Unidos, anfitriones de la máxima cita del fútbol.

En México, que albergará un total de 13 partidos repartidos por la Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey, el gobierno estima la llegada de unos cinco millones de visitantes a lo largo del certamen.

"No podíamos dejar pasar la oportunidad de ver a nuestra selección", dijo David Botero, colombiano de 43 años, al desembarcar en el aeropuerto de Ciudad de México. El administrador aprovechó la Copa del Mundo para planificar las vacaciones familiares, así que viaja con su esposa e hijo desde Cali. Disfrutarán unos días en las playas de Cancún y después estarán una semana en la capital mexicana, donde verán el debut de Colombia el próximo 17 de junio, frente a Uzbekistán. La idea inicial era ir a Miami, donde Colombia se medirá con Portugal el 27 de junio, pero los altos precios obligaron a cambiar los planes. "No hubo manera, estaba todo carísimo y nosotros somos tres. Qué pecado... pero lo que importa es que veremos nuestra selección de cerca", agregó.

Otros aeropuertos de la región registran escenas similares. Desde la terminal internacional de la Ciudad de Panamá, uno de los principales conectores entre las Américas, una gran cantidad de hinchas desfilaban por los abarrotados pasillos luciendo camisetas de Argentina, Brasil, Colombia, España, Alemania y tantas otras naciones. Ruidosos, mientras esperaban en la fila del embarque, hacían sus apuestas sobre quién será la gran figura de este Mundial en Norteamérica: Messi, Cristiano Ronaldo, Neymar o Kylian Mbappé.

"Este año defendemos el título y a Argentina la seguimos hasta el fin del mundo", gritó el porteño Emilio Sosa, de 29 años, que iba rumbo a Los Ángeles. "Pero pentacampeón solo hay uno y ahora vamos por el hexa", se metió Roberto Souza, un empresario carioca que salió de Río de Janeiro hacia Estados Unidos.

En la Ciudad de México, a dos días de la inauguración del torneo, la ocupación hotelera rozaba el 60%, con expectativa de que aumente a medida que avance el torneo. En las otras sedes mexicanas, la ocupación superaba el 50%, según las cifras oficiales más recientes.

En el icónico Paseo de la Reforma, en el corazón turístico de la capital, los hinchas locales exhibían orgullosos sus camisetas mexicanas, mientras que los visitantes internacionales delataban su procedencia con sus camisetas. "Para mí no hay dilema", dijo el surcoreano Kim Byungsun, que lleva cuatro años viviendo en la capital mexicana, sobre el segundo rival del coanfitrión en el grupo A. "Vivo en México pero siempre voy a apoyar a mi país, Corea. Si Corea lo pierde todo, ahí sí voy hasta el final con México".

Las largas avenidas, negocios y carritos callejeros adornados con banderas y otras decoraciones futboleras no dejan dudas de la proximidad de la Copa del Mundo, aunque muchos hinchas locales recién empiezan a rendirse a la fiebre mundialista a 24 horas del arranque. "Hay mucha emoción, también algo de incertidumbre, pero ya me estoy respirando el Mundial, ya lo siento", dijo el comediante Esaú Sayas, que viajó desde su Querétaro natal, en la zona central de México, hasta la capital para vivir la inauguración.

Entre los altos precios de las entradas y los horarios de los partidos, muchos mexicanos no podrán ir a los estadios. "No se ve tanta euforia porque la gente que puede ir son los ricos y por eso hay mucha gente disconforme", expresó el taxista Gerardo Pérez. Para el jubilado Carlos López, "este Mundial está hecho para los de fuera".

Para suavizar la situación, el gobierno mexicano publicó el martes un decreto que dispone la suspensión de las clases y "exhorta" al sector público y privado a adoptar el teletrabajo para la jornada del jueves. Así, el entusiasmo habitual previo a un Mundial se mezcla con un explícito clima de frustración, que amenaza incluso con empañar la inauguración.

Diversas organizaciones sociales, entre ellas el colectivo de madres buscadoras, maestros y pensionados, convocaron manifestaciones que pusieron en alerta al gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum. Las marchas tienen como destino final el estadio Azteca.

En un mensaje de tranquilidad a la nación, la mandataria dijo que garantizará que la "celebración de la inauguración de la Copa Mundial se lleve bien, en paz y tranquilo", aunque afirmó que no habrá represión a los manifestantes. "Vamos a buscar los mejores esquemas para garantizar tranquilidad y se va a desarrollar bien la inauguración, no va a haber ningún problema", aseguró Sheinbaum, quien adelantó que no piensa ir al estadio para la ceremonia de inauguración.

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