Quiñones, el naturalizado que enamoró a México en el Mundial
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El delantero rompió con la maldición de los nacionalizados en el Tri: marcó el primer gol del Mundial 2026 y se ganó a una afición históricamente dura con ellos.
Un gol cambió la historia. Julián Quiñones marcó el primer tanto del Mundial 2026 y se convirtió en el futbolista naturalizado más querido en la historia de la selección de México, una camiseta donde los nacionalizados siempre cargaron con críticas feroces, exigencias y cuestionamientos.
Quiñones, nacido en el humilde municipio de Magüi Payán, en el suroeste de Colombia, es uno de los ocho jugadores naturalizados que disputaron al menos un partido de Copa del Mundo con México. Pero pocos lograron lo que él consiguió frente a Sudáfrica.
Al anotar y ser elegido el jugador más valioso del partido, no solo selló una alianza con la afición mexicana: se sacó de encima la presión que otros naturalizados padecieron al ser convocados al Tri para un Mundial. El próximo jueves, en Guadalajara, será otra vez uno de los principales argumentos ofensivos de México ante Corea del Sur, por la segunda fecha del Grupo A.
De los cuestionamientos al perdón público
El camino no fue sencillo. Antes de obtener la nacionalidad y debutar en 2023, Quiñones afrontó duros cuestionamientos. El exfutbolista chileno Fabián Estay lo llamó "convenenciero" y sostuvo que "con Colombia difícilmente jugaría".
El día del gol en el estadio Azteca, hasta los más críticos se rindieron. El reconocido cronista Cristian Martinoli se retractó en vivo: "Yo no te quería, pero perdóname".
El propio Quiñones había marcado el tono en 2024, cuando arrancaba la gestión de Javier Aguirre: "Tanto los naturalizados como los que nacieron en México queremos lo mismo, que esta selección crezca".
Funes Mori y Franco, los que no pudieron
El romance que hoy vive Quiñones con la afición es justo lo que otros no consiguieron. Rogelio Funes Mori, argentino de nacimiento, fue el anterior naturalizado en jugar un Mundial con el Tri, en Catar 2022, donde no tuvo los minutos suficientes para marcar la diferencia que se le exige a un nacionalizado. "Siempre voy a ser criticado y lo entiendo", admitió en su momento.
Antes, Guillermo Franco, otro delantero argentino, llegó a dos Mundiales (Alemania y Sudáfrica) pero nunca se ganó la confianza del hincha, que en 2010 lo rechazó por competirle el puesto a un incipiente Javier "Chicharito" Hernández. "El patriotismo o nacionalismo que tiene el mexicano es absurdo", declaró el exídolo de Monterrey.
La apuesta de Aguirre
Quiñones debutó en noviembre de 2023, en el proceso fallido de Jaime Lozano. Cuando Aguirre asumió en agosto del año siguiente, el delantero ya se había consagrado en la liga mexicana con seis títulos, cifra récord para un jugador no nacido en el país.
Hijo de un padre naturalizado, el Vasco no tuvo prejuicios: "No puedo estar en contra de que venga gente a este país a ganarse la vida". Lo usa como atacante por izquierda y desde ahí, dice, "está muy cómodo".
Los números acompañan la apuesta: Quiñones fue el campeón de goleo de la temporada 2025-2026 en Arabia Saudita con el Al-Qadsiah, con 33 tantos, por encima de los 28 de Cristiano Ronaldo en el Al-Nassr. El naturalizado más resistido terminó siendo el que rompió todos los prejuicios.
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