Sheinbaum le pide a la FIFA reflexionar por las entradas del Mundial
La presidenta de México cuestionó los precios récord de los tickets para el Mundial 2026 y afirmó que "el fútbol tiene que ser otra cosa". Impulsa un "Mundial Social" con festivales callejeros gratuitos.

La presidenta mexicana Claudia Sheinbaum instó el lunes a la FIFA a reflexionar sobre los elevados costos de las entradas para los partidos del Mundial 2026 y afirmó que el fútbol debe ser mucho más que un negocio. "El fútbol tiene que ser otra cosa", dijo Sheinbaum en su habitual conferencia diaria al rechazar los precios que ya son considerados los más altos en la historia del torneo.
La mandataria planteó que "todo eso tiene que hacer reflexionar, incluso a la FIFA". A inicios de año los boletos salieron a la venta con un costo que oscilaba entre los 140 y 8.680 dólares. Mientras algunos se abarataron, otros están por las nubes y llegan a 32.970 dólares para la final.
Los precios de reventa son aún más altos en el mercado secundario y el propio portal de reventa de la FIFA llegó a listar en abril cuatro entradas para la final por poco menos de 2,3 millones de dólares cada una.
Aunque la mandataria admitió que "está bien" que el torneo se maneje como un negocio, apuntó que el fútbol debe ser un "espacio de encuentro como todos los deportes".
Desde que se anunciaron los altos precios de las entradas para los 104 partidos del Mundial que se jugarán en México, Estados Unidos y Canadá, Sheinbaum levantó su voz e impulsó desde su gobierno un "Mundial Social", instalando en la capital mexicana y otras ciudades del país festivales callejeros para que los mexicanos y los turistas extranjeros puedan ver los partidos de manera gratuita en pantallas gigantes.
De acuerdo con estimaciones de las autoridades locales, el pasado 11 de junio medio millón de personas acudieron a los 18 festivales callejeros que se instalaron en la capital para ver el partido inaugural en el que la selección de México venció a Sudáfrica.
Asimismo, Sheinbaum rompió con la antigua tradición del Mundial que implicaba que el presidente del país anfitrión acudiera al juego inaugural y cedió su boleto a una futbolista indígena de 21 años que no tenía ninguna posibilidad económica para adquirir una entrada. El gobierno federal también determinó que los funcionarios públicos cederían unas 500 entradas a personas que participaron en actividades del "Mundial Social" y se regalarían 88 boletos en las escuelas.
Comentarios
0 comentarios