Yan Diomandé, la joya de Costa de Marfil que juega por su hermana
A los 19 años, Yan Diomandé será el arma ofensiva de Costa de Marfil ante Alemania en el Mundial, un año después de la muerte de su hermana Roxane.

Detrás de cada gol hay una historia, y la de Yan Diomandé pesa más que cualquier marca. A los 19 años, el delantero será la principal arma ofensiva de Costa de Marfil ante Alemania este sábado en el Mundial, un torneo que disputa apenas un año después de la dramática muerte de su hermana Roxane, que tenía 15 años.
La nueva joya de los Elefantes contó todo en una carta dirigida a Roxane, publicada en The Players Tribune a tres días del duelo clave por el liderato del grupo frente a Alemania. La escribió justo antes del estreno triunfal de Costa de Marfil, que venció 1 a 0 a Ecuador en su debut mundialista.
El golpe que lo cambió todo
El relato arranca en la primavera boreal de 2025, semanas después de su debut en la Liga española con el Leganés y de un partido contra el Real Madrid. El teléfono no paraba de sonar. Un número marfileño. Atendió y su mundo se vino abajo.
"Tu hermana se ha ido. Ha muerto. Alguien le echó algo en la bebida en una fiesta y nunca más despertó. Se ha ido", le anunciaron en esa llamada, hecha a casi 6.000 kilómetros de distancia. "Ni siquiera buscaron amortiguarme el golpe. Las cosas son así allí. Sin emoción", contó el futbolista.
Roxane, dice Yan, fue "la única que nunca dejó de creer" en su talento. "Hoy no siento nada. Es como si no fuera una persona. Desde que has muerto, estoy simplemente vacío", escribió.
De Abiyán al Mundial
La carta también recorre la infancia. La vida modesta en Abiyán, la camiseta falsa del Manchester United a la que de niño le escribió con rotulador negro el nombre de Cristiano Ronaldo y el número 7. El apodo de barrio, "Roberto Carlos", por la potencia de sus disparos.
El talento lo empujó lejos desde temprano. A los 9 años emigró a la Academia Inter Foot Sud Comoé, a más de cien kilómetros de la capital económica. A los 15 se mudó a Estados Unidos para seguir su formación, antes de probarse sin suerte en Chelsea y Crystal Palace. "Mi visa expiró. Mi sueño terminó. Me enviaron a África de vuelta y lloramos juntos", recordó. En enero de 2025 firmó por fin con un club de las grandes ligas europeas, el Leganés.
Una explosión en la Bundesliga
A mediados de 2025 dio el salto al RB Leipzig y en su primera temporada en la Bundesliga terminó tercero, ganó el premio a mejor debutante y firmó 12 goles y 9 asistencias. Números que respaldan el elogio de Ole Werner, su entrenador la temporada pasada, despedido esta semana: "Es muy espectacular, imparable. No necesita muchos regates, se impone simplemente por su sentido del timing, su conducción del balón y su velocidad".
La adaptación en Alemania también dejó anécdotas. "Siempre llegaba a la hora, pero en Alemania eso quiere decir que llegas con mucho retraso", contó, entre risas, explicando que ahora decidió presentarse 90 minutos antes cada vez.
El cierre de la carta es una promesa. "Voy a conseguir lo que vaticinaste, te lo prometo. Antes incluso de tener botas de fútbol de verdad, le decías a todo el mundo que tu hermano iba a ser el mejor del mundo. Lo demostraré o moriré en el intento". El Mundial parece el mejor lugar para brillar, en el nombre de Roxane.
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